Fábula “El pescador y el ejecutivo”

Fábula “El pescador y el ejecutivo”

La fábula “El pescador y el ejecutivo” es un maravilloso cuento para ayudarnos a reflexionar sobre cuál es el verdadero éxito que perseguimos:

Un poderoso ejecutivo se tomó unas vacaciones, las primeras en quince años. Estaba paseando por un muelle de un pequeño pueblo cuando un pescador de atunes atracó su barca. Mientras el pescador amarraba la barca al muelle, el ejecutivo le felicitó por el tamaño y la calidad de su captura.

-¿Cuánto ha tardado en que picara ese pez? -le preguntó.

-No mucho -contestó el pescador.

-¿Por qué no se ha quedado más rato pescando?

-Ya tengo bastante para cubrir las necesidades de mi familia -respondió el pescador.

-Pero, ¿qué hace usted el resto del día?

-Me levanto tarde, pesco un rato, juego con mis hijos, hago la siesta con mi mujer y, al atardecer, paseo por el pueblo, tomo un vino y toco la guitarra con mis amigos. Tengo una vida muy activa, muy ajetreada.

El ejecutivo se quedó de piedra.

-Tengo un Máster en Administración y Dirección de Empresas y podría ayudarle. Tendría que dedicar más tiempo a la pesca. Con lo que recaudara, podría comprarse una barca de mayor tamaño. Con esa barca podría capturar más peces, que luego podría vender para comprar más barcas. Al final tendría toda una flotilla.
En lugar de vender su pescado a un intermediario podría venderlo directamente a los consumidores, y eso mejoraría sus márgenes. Podría terminar abriendo su propia fábrica y así controlaría producto, el procesamiento y la distribución. Claro que entonces tendría que dejar el pueblo y mudarse a la ciudad para poder dirigir la expansión de su empresa.

El pescador se quedó en silencio y luego preguntó.

-¿Cuánto tardaría en hacer todo eso?

-Quince o veinte años. Veinticinco a lo sumo.

-¿y luego?

El ejecutivo soltó una carcajada.

-Eso es lo mejor. Cuando fuera el momento, podría salir a bolsa y vender todas sus acciones. Ganaría millones.

-¿Millones? ¿Qué haría entonces?

El ejecutivo reflexionó.

-Podría jubilarse, levantarse tarde, pescar un rato, hacer la siesta con su mujer, y al atardecer, pasear por el pueblo, tomar un vino y tocar la guitarra con sus amigos.

El ejecutivo, de pronto, sacudió la cabeza y se despidió del pescador. Al término de sus vacaciones, entregó la dimisión en su empresa.

(Cuento popular)

Demasiadas personas pasan su vida sin saber que quieren, subiendo una escalera apoyada en la pared equivocada, fijándose sólo en lo que otros han conseguido y olvidándose de qué es lo que ellos desean. Trepan por la escalera del éxito sin darse cuenta de que con cada peldaño que suben se alejan de su felicidad.  Algunos no llegan arriba, y otros llegan para darse cuenta de que su escalera no estaba en el lugar correcto.

Asume el control de tu vida y no renuncies a tus sueños. Decide lo que quieres hacer antes de nada, el cómo vendrá luego.

No permitas que quienes renuncian a sus sueños te disuadan de los tuyos.

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